Meretriz, ahora deseas ser mujer de un solo hombre

Meretriz, mujer, después de tanto tiempo sentiste envidia de aquellas que eran amadas. Tú, quien se entrego a los dominios carnales en un principio por placer luego por no perder la ese estilo de vida y esa imagen que habías creado. Te dejaste absorber, llevar hasta el limite de no volver a sentir placer, ahora solo sientes asco, asco de ver un miembro erecto, asco de verte al espejo desnuda, asco de ti.

¿qué has hecho? Ahora, deseas volver a ser una mujer como cualquier otra, recibir caricias sinceras y darlas pero ya te es imposible porque ya cargas a tus espaldas una cruz, esta cruz es tu pasado, tus allegados no se vuelven a mirarte ¿para qué? eres solo una puta, puta y nada más, o bueno, esa fue la imagen que creaste por tantos años donde te entregaste a muchos hombres por dinero. Pudiste haberte ido de este mundo y no lo hiciste, sencillamente por un capricho,

Sí, has leído bien, puta, es tan solo un capricho. ¿cuál era tu afán de sentir se te era arrebatada tu inocencia? ¿a dónde querías llegar? Te perdiste en una sombra que no pudiste manejar, caminabas en un pasillo iluminado y alguien te apagó la luz, caíste y jamás te volviste a levantar, gritaste por ayuda pero era tarde, el pasillo estaba solo, tus gritos fueron ahogados por los maullidos de gatos nocturnos que te veían orgullosos desde lo alto. Sabías que estaban ahí, pero no en que lugar, te aterraba y trataste de correr pero lo máximo que lograste fue gatear.

Ay meretriz, y aún así, en ese pasillo alguien paso por tu lado, te levanto, te uso y por este interesado acto te obsesionaste con él. Pobre de ti, has terminado de condenarte.

(…)

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